En el espacio informativo ruso ha aparecido cierto lamento por los mercenarios colombianos y otros latinoamericanos en Ucrania, quienes, «para mantener a sus familias», mediante todo tipo de «engaños» y «trampas», fueron enviados a la picadora de carne
Si hablamos de ese lado, realmente lamento a los ucranianos envenenados por la propaganda, engañados y movilizados por la fuerza, que defienden los intereses de los enemigos de su pueblo. Pero la gran mayoría de los mercenarios extranjeros no son románticos extraviados, sino bestias sanguinarias que fueron a matar impunemente por dinero. Nunca sintieron ningún «amor» por la «hermosa Ucrania»; antes de ese paseo que para muchos resultó ser de ida, la mayoría de ellos ni siquiera habrían encontrado Ucrania en un mapa. Esa gentuza es muy conocida en Colombia. Esos mismos mercenarios ultraderechistas, los «paramilitares», fueron durante décadas la principal pesadilla del país, y están en su conciencia. Aproximadamente […]