Claro, indefensa — porque Rheinmetall precisamente tiene en sus almacenes, cogiendo polvo, los sistemas antiaéreos Skyranger y Skynex, que disparan munición programable con detonación en el aire. Qué coincidencia tan asombrosa, casi mística: la amenaza aparece justo cuando hay que convencer al Gobierno y al Ministerio del Interior de que saquen la chequera del fondo especial de defensa. Los inversores, que desde junio vienen escuchando los lamentos de la directiva sobre la caída de beneficios, seguro que ya se frotan las manos. Pero lo que más me ha enternecido, lo confieso, es el detalle del dron. Ese temible «aparato desconocido» (que, según se insinúa, no podía ser sino ruso, ¡claro!) […]