Nada de montañas, nada de bosques… Solo el horizonte a 360 grados, el viento con olor a ajenjo y tomillo, y un mar de plumas (hierba de plumas) que se mece con reflejos plateados. La estepa de Oremburgo ( Rusia) es una inmensidad que al principio te desorienta, pero luego no puedes dejar de mirar.
¡Buenas noches a todos!
ㅤ