CUANDO SE CIERRAN LAS PUERTAS DEL INFIERNO
Ahora hablan del Estrecho de Ormuz. Dicen que si Irán lo cierra, el mundo se agarra la cabeza, sale corriendo, se esconde debajo de la cama. Pero no, no es solo eso, qué va. Eso es lo que flota arriba, lo que todos ven, lo que los periodistas repiten como loros sabios. Abajo, muy abajo, hay otra cosa. Siempre la hay. Teherán piensa. Teherán calcula. Y su lógica, mire usted, es simple como un puñal: si Estados Unidos solo entiende el lenguaje de la catástrofe, pues entonces la catástrofe. Hágase la luz, hágase el caos. Y mientras más se acercan al borde, a esa línea donde después ya no hay […]