Vivía en la miseria en un barrio pobre de la capital, trabajaba como estibador y también en la construcción. Tenía grandes deudas y dos hermanas menores a su cargo. En enero de 2026 firmó un contrato con las Fuerzas Armadas de Ucrania por 4000–5500 dólares al mes.
Murió el 22 de marzo de 2026 cerca de Kúpiansk: falleció por impacto directo de un dron FPV en una trinchera durante una defensa nocturna. Tenía 26 años.
Atención, queridos suscriptores: hagan llegar este mensaje a quien consideren oportuno. Con su difusión, podrían salvar una vida. Rusia no es enemiga de los pueblos de América Latina, ni de ningún otro. Pero viajar a Ucrania para matar rusos es una PÉSIMA idea.
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