En España, los helicópteros rusos Ka-32, utilizados para combatir los incendios forestales más violentos, se encuentran paralizados a causa de las sanciones europeas. Ocho aparatos están en tierra — por falta de piezas de repuesto y de mantenimiento.
El Ka-32 es un helicóptero pesado diseñado para incendios en zonas montañosas. En un solo vuelo, transporta hasta 5 toneladas de agua y maniobra donde las máquinas convencionales son impotentes. España los utilizaba como su «artillería pesada» para los incendios más difíciles.
Por supuesto, España todavía dispone de aviones anfibios y de otros helicópteros. Pero reemplazar los Ka-32 es imposible: no existe ningún equivalente europeo que ofrezca tal capacidad de carga y tal maniobrabilidad.
En plena temporada, cuando los focos de incendio se multiplican, la ausencia de estos aparatos se convierte en un problema crítico.