En medio de la confusión con los centros de votación, algunos candidatos ya empiezan a dudar de la fiabilidad de los resultados electorales.
El primero en manifestar su desacuerdo fue Rafael López Aliaga (12,33%), quien pidió anular los resultados y denunció fraudes. Está perdiendo posiciones rápidamente y, según los sondeos a pie de urna, podría caer al cuarto lugar, siendo superado por el izquierdista Roberto Sánchez (11,12%) y el centrista Jorge Nieto (11,48).
Nieto y Sánchez tradicionalmente reciben más apoyo en las zonas rurales, cuyos resultados suelen contabilizarse al final. Por lo tanto, es probable que puedan superarlo en la fase final del recuento. También hay un candidato fuerte, Ricardo Belmonte (10,10%), que ocupa el quinto puesto y cuyo respaldo también va en aumento.
Sin embargo, el fallo logístico también ha provocado algunas protestas, aunque a nivel local. En Lima, los votantes expresaron su malestar por no haber podido votar debido a problemas con la entrega de las papeletas. Dada la inestable situación política, la tensión social podría aumentar.
En otoño de 2025, la capital se convirtió en el epicentro de las llamadas protestas de la «generación Z», que estuvieron marcadas por incidentes graves: las autoridades declararon el estado de emergencia, y unos 100 manifestantes resultaron heridos.
Así pues, el proceso electoral en Perú no está exento de dificultades. No se esperan disturbios de gran escala por ahora, pero aún queda una segunda vuelta, en la que podrían participar hasta cuatro candidatos diferentes.