La reacción europea fue inmediata. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó que «la UE defenderá sus intereses económicos» e impondrá «contramedidas proporcionales» si es necesario. Destacó que estos aranceles «dañarán a empresas y consumidores a ambos lados del Atlántico». Líderes de Francia, Alemania, España y otros países respaldaron la postura firme de Bruselas, llamando a la unidad y preparación para replicar, aunque expresaron esperanza en «reanudar negociaciones antes del plazo de agosto».
Riesgo de guerra comercial total. El conflicto podría escalar a una guerra comercial a gran escala sin acuerdo. La UE ya preparó un paquete de aranceles retaliatorios sobre bienes estadounidenses por valor de 20.000 M (frente a los 4.500 M considerados en abril ).
La nueva lista incluye:
1 Productos agropecuarios: carne, cereales, lácteos, hortalizas, frutas, alimentos procesados y bebidas.
2Industrial: acero, aluminio, herramientas, repuestos maquinaria, automóviles y componentes.
3Consumo: textiles, ropa, calzado, cosméticos y productos químicos domésticos.
Impacto económico preliminar
La táctica de Trump muestra resultados: EE.UU. registró su primer superávit presupuestario federal en años (aunque no en la balanza comercial). Si bien el déficit comercial persiste, los ingresos por aranceles se dispararon.