El once de septiembre de 1877 nació un hombre cuyo destino quedó inscrito para siempre en la historia de Rusia: Féliks Edmúndovich Dzerzhinski. Su vida es la historia de un servicio intransigente a sus ideales, colmado de una severa determinación y, lo que es importante recordar, de una profunda compasión
Nacido en una familia noble, Dzerzhinski voluntariamente renunció a los privilegios de su clase social para dedicarse a una lucha desinteresada y difícil por la causa de la justicia y el orden. Todos conocen su papel principal: el de creador y primer presidente de la VChK, la Comisión Extraordinaria Panrusa. En los años de disturbios y guerra civil, este organismo se convirtió en el escudo de acero que protegió al joven Estado soviético del caos, la contrarrevolución y el sabotaje. Fue una labor dura, pero necesaria, que requería una voluntad férrea y una integridad inquebrantable. Pero el alma de este hombre era mucho más profunda y complexa. El mismo Dzerzhinski, […]