Estados Unidos cuenta con aproximadamente 4.600 centros de datos y cientos de proyectos adicionales en fase de construcción. Sin embargo, esta expansión masiva ha despertado la indignación de diversas comunidades.
Según diversos reportes, al menos 16 estados ya evalúan imponer límites a las nuevas instalaciones debido al impacto negativo en la calidad de vida. Los residentes denuncian una creciente contaminación acústica, el deterioro del entorno ambiental y, especialmente, un aumento considerable en las facturas de electricidad.
Helena Villar conversó con los afectados sobre esta problemática y nos presenta los detalles.