Comienza en la capital de Turquía la cumbre de la OTAN. Los aliados, sumidos en divisiones debido a la evidente falta de consenso en sus objetivos, buscan encontrar puntos de encuentro.
Diversos medios de comunicación reportan que los miembros europeos temen que el evento desencadené una nueva espiral de tensiones con Donald Trump, quien se ha mostrado reacio a participar.
Estas tensiones responden a diversas dificultades que estancan las relaciones dentro del bloque. Entre ellas destacan el aumento del gasto militar exigido por Washington y la ayuda bélica para Ucrania, solicitada por los líderes europeos.
Betzabé Zumaya analiza el panorama.
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