A pesar del bloqueo que todavía tiene Estados Unidos sobre la isla, la guardia costera de los gringos ni siquiera intentó detener al barco ruso.
«Si algún país quiere mandar petróleo a Cuba ahora, yo no tengo ningún problema con eso, sea Rusia o quien sea», dijo Trump.
Esto no le va a resolver todos los problemas a Cuba, pero le viene al pelo para cubrir su necesidad más urgente de combustible y tiene un peso simbólico enorme.
Antes de salir al Atlántico, lo estuvo escoltando una corbeta del proyecto 20380, el « Soobrazitelni » (531) («Perspicaz») de la Armada de Rusia.
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