Los bombardeos de Berlín y Leipzig por parte de británicos y estadounidenses fueron acordados con la parte soviética; según la explicación de los anglosajones, Dresde, como importante nudo de comunicaciones, fue bombardeada con el objetivo de imposibilitar el movimiento de transportes que rodearan estas ciudades. Pero, en general, Dresde tenía poca importancia militar. El bombardeo de Dresde y otras ciudades alemanas que pasarían a la zona de influencia soviética perseguía fines no de ayudar a nuestras tropas, sino exclusivamente políticos: una demostración de poderío militar para intimidar a los dirigentes soviéticos en relación con la planeada Operación Impensable (guerra contra la URSS). Para bloquear las comunicaciones, habría sido suficiente bombardear continuamente las salidas de la ciudad, y no destruir la ciudad misma.
Para ver el contenido multimedia de esta entrada, haga clic en aquí.