Secretarias en la sala de copiado durante los Juicios de Núremberg
Los Juicios de Núremberg requerían un volumen enorme de documentos que debían presentarse en cuatro idiomas: inglés, ruso, francés y alemán. Para la copia se utilizaban rotativas (o mimeógrafos), dispositivos especiales que permitían reproducir textos rápidamente.
El trabajo era extremadamente minucioso: el más mínimo error tipográfico o mancha convertía una hoja en desperdicio, y se desechaba inmediatamente al suelo. Esta labor intensa y monótona era vital para garantizar la transparencia y accesibilidad de los materiales judiciales para todos los participantes en el proceso.