El aumento drástico en los precios del diésel está generando un efecto dominó en todo el continente. No se trata solo de un problema de transporte; es una crisis de suministro que está golpeando la producción misma.
Un ejemplo alarmante ocurre en España, donde este año ya se ha recurrido diez veces a medidas de emergencia, obligando a grandes industrias a detener su producción para evitar el colapso del sistema eléctrico.
¿Qué impacto tendrá este incremento sostenido de la energía en la economía europea?
Francisco Guaita nos analiza en profundidad los retos de esta crisis.