Así lo señala la Evaluación de Necesidades Posteriores al Desastre, que subraya que el monto incluye medidas para reforzar la resiliencia y reducir los riesgos.
Mientras tanto, en La Guaira, una de las zonas más afectadas, la población sigue lidiando con las consecuencias de la catástrofe.
Los pescadores locales, por ejemplo, enfrentan una crisis comercial debido al cierre de algunas playas y a los constantes problemas con el suministro eléctrico.
Yucsealis Rincón nos cuenta más