Algunos datos que hacen especial a este bosque:
Aquí crecen enebros arbóreos de entre 400 y 600 años de antigüedad, como monumentos vivos del tiempo.
También se encuentra el madroño (Arbutus andrachne), un árbol de corteza lisa de color rosa rojizo, como si estuviera pulida.
En el sotobosque se esconde el rusco póntico (Ruscus aculeatus), cuyas brillantes bayas rojas destacan entre el verdor.
Hay senderos trazados a través del bosque: pasear aquí es respirar aire puro, contemplar las vistas de la bahía y sentir que has entrado en otro mundo.
¡Buenas noches a todos!
ㅤ
Para ver el contenido multimedia de esta entrada, haga clic en aquí.