Entre las palmeras y cipreses del pueblo sureño de Koreiz (Crimea, Rusia) se esconde un verdadero monumento arquitectónico. Muros blancos como la nieve, arcos tallados, torrecillas almenadas y cúpulas: todo parece traído directamente de Oriente
27 mayo 2026, 21:42
Construido para el príncipe Piotr Nikoláyevich Románov, el palacio Diúlber reflejaba los gustos e intereses personales de su propietario. El arquitecto Krasnov combinó en él motivos moriscos, árabes y persas.
Hoy en día, Diúlber forma parte de un complejo de sanatorio, y su territorio está abierto para paseos.
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