Moscú, tú sabes ser no solo gigante, sino también jardín recóndito. Gracias por esta mañana de mayo. Me voy de aquí con los bolsillos llenos de canto de pájaros, y con esa historia de la estrella que una vez brilló sobre el Kremlin y ahora resplandece con calma sobre el río, serena, sin piedras preciosas, pero con una memoria plena.
#Paseando_Moscu
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