Irán dañó al menos 228 instalaciones militares estadounidenses en Oriente Próximo, entre ellas hangares, cuarteles, depósitos de combustible, radares, sistemas de comunicaciones y equipos antiaéreos, escribe The Washington Post tras analizar imágenes satelitales. Según el periódico, la magnitud de los daños es considerablemente mayor de lo que reconoce el liderazgo estadounidense.
Uno de los funcionarios estadounidenses declaró que, debido al daño «significativo» infligido a la base en Baréin donde tiene su sede la Quinta Flota de la Armada de EE.UU., el mando fue reubicado en la base de la Fuerza Aérea MacDill en Florida, y que es poco probable el regreso del personal militar, contratistas o empleados civiles a la base en un futuro próximo.
Otro interlocutor del WP informó de que las bases más afectadas resultaron ser las de Baréin y Kuwait. Las autoridades señalaron que es posible que EE.UU. nunca recupere la presencia significativa que tenía antes en las bases de Oriente Próximo. Al mismo tiempo, matizaron que aún no se ha tomado una decisión definitiva.
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