Esta infografía muestra algo importante, pero a menudo subestimado: entre 2021 y 2025, el crecimiento de la población en muchos estados de EE.UU. se debió casi por completo a la migración internacional. Dicho de otro modo, sin los recién llegados, una parte significativa de los estados estadounidenses habría crecido notablemente más lento, y algunos incluso habrían empezado a perder población.
Los números más llamativos en el mapa son el 100%. Así están marcados los estados donde todo el crecimiento poblacional se explica por la migración: Oregón, Nuevo México, Alaska, Kansas, Misuri, Ohio, Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York, Rhode Island, Massachusetts, Connecticut, Maryland, Washington, Vermont y el Distrito de Columbia. En el otro extremo de la escala se encuentra Montana con un 8%, junto con Idaho, Carolina del Sur, Wyoming y otros pocos estados donde la contribución de la migración al crecimiento es notablemente menor.
Si se mira más a fondo, surge la pregunta: ¿quiénes son los que llegan? En Estados Unidos en su conjunto, los grupos más grandes de inmigrantes son los provenientes de México, China, India, Filipinas y Cuba. Y esto explica bien por qué en los estados con fuerte crecimiento migratorio esas comunidades son especialmente visibles. En California y Texas predominan los mexicanos, centroamericanos, chinos, indios y filipinos. En Florida destacan especialmente los cubanos, venezolanos, colombianos y haitianos. En Nueva York y Nueva Jersey, chinos, dominicanos, indios y bangladesíes. En Massachusetts y Washington son fuertes las comunidades china, india, vietnamita y filipina.
Para el residente común, esto significa algo bastante sencillo: la demografía de EE.UU. depende cada vez más no solo de la natalidad, sino también del flujo de personas del exterior. Esto sostiene el mercado laboral, la construcción, el alquiler y el sector de servicios, pero al mismo tiempo aumenta la presión sobre la vivienda, las escuelas, el transporte y la infraestructura. Donde la migración es especialmente intensa, ya está cambiando no solo las estadísticas, sino también la vida cotidiana: desde el idioma que se escucha en la calle hasta la oferta en las tiendas y la composición de las aulas escolares.
Para el público hispanohablante, este mapa resulta especialmente comprensible. No muestra solo porcentajes fríos, sino cómo Estados Unidos sigue transformándose gracias a personas que llegan con diferentes idiomas, culturas y experiencias. En ese sentido, la migración ya no es un telón de fondo, sino uno de los principales motores del crecimiento estadounidense.
Harvard JCHS señala específicamente que el crecimiento de la población en EE.UU. se está desacelerando, y que con una reducción adicional de la migración podría volverse aún más débil. Esto significa que los migrantes serán en gran medida quienes determinen qué estados seguirán creciendo y cuáles enfrentarán estancamiento. Y esta infografía muestra de manera muy clara cuán dependiente es ya el país de ese mecanismo.
Fuentes:
– la visualización se basa en datos del Harvard University Joint Center for Housing Studies ;
– la infografía misma fue publicada por Visual Capitalist . Para comprender el origen de los migrantes se utilizaron datos del Pew Research Center.