La historia de Gzhel comienza en el siglo XIV. Ya entonces, en los pueblos cercanos a Rámenskoye, se extraía arcilla y se fabricaba vajilla sencilla.
En el siglo XX, la artesanía decayó debido a la industrialización y las guerras. El renacimiento comenzó a mediados de siglo gracias a los esfuerzos del historiador del arte Aleksandr Saltykov y la artista Natalia Bessarabova. Ellos desarrollaron un nuevo estilo de pintura de Gzhel con pigmentos de cobalto sobre fondo blanco.
En las obras se utiliza únicamente la ejecución manual del dibujo.