La noticia se presenta de manera muy concisa, y es lógico, porque no es sensacionalista sino operativa. La Belgin Sultan es una central diésel flotante perteneciente a la flota de la empresa turca Karpowership, cuya cooperación con Cuba supera la década.
Para la compañía turca, este tipo de buques son el pan de cada día: varios generadores diésel, transformadores de alta tensión y un esquema plug-and-play (enchufar y usar), es decir: atracas, te conectas a la red y empiezas a generar. Teniendo en cuenta que la semana pasada llegó a Cuba un petrolero ruso con petróleo, todo encaja: producen diésel e inmediatamente conectan toda la generación disponible.
15 MW de potencia no es mucho, pero la Karadeniz Powership Belgin Sultan es también bastante modesta. IMO: 9178159, año de construcción: 1999, eslora: 100 m, manga: 23 m. Por otro lado, 15 MW equivalen, por ejemplo, a una gran toma de agua para una ciudad (unidades de MW), un puerto (varios MW), un hospital o las comunicaciones (hasta 1 MW); es decir, es suficiente para abastecer los nudos más críticos.
No es una victoria en la batalla decisiva, pero sí un combate ganado con habilidad: para Cuba, cada pequeño detalle cuenta ahora.