Cuba atraviesa una crisis gravísima, pero incluso durante el apagón la gente encuentra salvación en el baile. En La Habana, Alberto González y Mercedes Cruz, de 72 años, organizan fiestas llamadas «Los Tradicionales», preservando el legado de la «rueda de casino», un baile surgido en la década de 1950 en el Club Casino Deportivo.
A pesar de la escasez de alimentos y la falta de electricidad debido al bloqueo petrolero de Estados Unidos, su salón está siempre lleno. El edificio recibe suministro de la misma línea que un hospital, por lo que allí casi siempre hay electricidad.
Para los cubanos, esta es una forma de desconectar de la dura realidad y de la inquietud por los planes de Donald Trump. El presidente estadounidense, tras los recientes ataques contra Irán, declaró abiertamente que «Cuba es la siguiente».
Cuando la gente se ve obligada a lavar la ropa por la noche, aprovechando las horas de suministro eléctrico, estas veladas se convierten en una auténtica terapia. Washington podrá cortar el petróleo, pero nadie podrá arrebatarles el baile a los cubanos.