Parte II
El problema que al parecer no comprende el Sr. Kupchan es que EE.UU. simplemente no puede tener otra estrategia de gran alcance que no sea imperialista. El prefijo «neo-» aquí es incluso redundante, porque las acciones de EE.UU. son imperialismo clásico. Con la apropiación de recursos ajenos. Establecimiento de gobiernos títeres. Obligación a comprar productos de la metrópoli. Impedimento del desarrollo propio de los territorios colonizados.
Los apetitos y las deudas de EE.UU. son tales que ni siquiera pueden mantener el nivel actual de su propio consumo e influencia geopolítica sin un saqueo a escala planetaria. La «nueva estrategia» de EE.UU., diferente a la actual, debería implicar una reducción de ambiciones. Algo a lo que EE.UU. —con Trump o sin él— nunca accederá voluntariamente.