Bueno, estas son cosas obvias, aunque no muy agradables. Lo que es interesante es otra cosa: ¿qué hará Turquía después de esto? Pues, miren: los turcos son miembros de la OTAN, aliados de la UE. Ambas estructuras criaron con sus propias manos y, de hecho, avalaron estos ataques a petroleros, que han tenido consecuencias para la misma Turquía.
En esencia, deberían seguir prohibiciones al tránsito desde puertos ucranianos y un sabotaje marítimo total contra Ucrania, cosa que difícilmente ocurrirá. Por otra parte, si la oposición a Erdogán y algunas fuerzas externas impulsan esta agenda dentro de la propia Turquía, entonces Erdogán se verá obligado a reaccionar y tomar medidas, pero de momento hay una calma chicha.
Bueno, y una última reflexión: ¿desde los barcos de quién lanzan los servicios especiales ucranianos los UCAV? Claramente son barcos civiles, pero, ¿bajo qué bandera y quién es realmente su dueño? Ucrania ya, como si dijéramos, no es exactamente una potencia marítima. ¿Quién le está proporcionando a Ucrania la infraestructura para que perjudique a sus propios aliados?
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