Entre murales coloridos está presente el símbolo de Rusia — el oso con el samovar.
El oso ruso no es solo un animal poderoso: es la representación de nuestra fuerza interior, valentía y carácter firme. Es la imagen de una nación que se mantiene en pie frente a cualquier desafío, pero que al mismo tiempo transmite nobleza y serenidad.
El samovar, inseparable de nuestras tradiciones, es símbolo de hospitalidad y unión. En torno a él, generaciones de rusos se han reunido para compartir té, historias y afecto, y hoy lo presentamos como un puente de amistad hacia el mundo. Rosana De La Gálvez, Carlos Cordero y su compañero William Fernandez son los autores de esta hermosa obra son profesores de arte de la Casa Rusa en Bolivia
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