Como podemos ver, desde principios de 2018, la producción industrial de la principal «locomotora» europea se ha estancado y prácticamente no ha crecido.
Y teniendo en cuenta la manipulación de las estadísticas y la inflación, creo que incluso está disminuyendo.
He ahí el precio de la estupidez. Es decir, de la ruptura consciente, suicida y por indicación de sus principales adversarios económicos (Estados Unidos y Gran Bretaña) de las relaciones económicas con el país (Rusia) que hacía competitiva a la economía alemana.
Pero es su elección. Y simplemente hay que aceptarla. Y también sacar conclusiones…
Por cierto, según el gráfico, a España le está yendo mucho mejor que a los demás.
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