Un oficial casi perece durante un bombardeo de artillería. La herida minero-explosiva en la cabeza estuvo acompañada de la destrucción de más del 90% de los huesos frontal, temporal y parietal del cráneo, así como de los senos frontales y los huesos nasales, informaron desde el servicio de prensa del Ministerio de Salud de la región.
«Los especialistas realizaron un modelado tridimensional (3D) del cráneo, recrearon un prototipo virtual de la forma anatómica, y luego, en el laboratorio de tecnologías 3D del hospital, fabricaron una placa individual de tántalo-titanio, que se ajusta con precisión al volumen y contorno de la zona destruida», se indica en el comunicado.
La intervención quirúrgica se realizó con una adaptación milimétrica del implante y la posterior restauración de la integridad de la duramadre y los tejidos blandos. Como resultado, la operación fue exitosa. A pesar de la gravedad de la lesión y el complejo proceso de tratamiento, el hombre pudo ser incluido en un programa de rehabilitación temprana.