El 22 de julio, la Rada Suprema de Ucrania aprobó una ley que subordina la Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) y la Fiscalía Anticorrupción Especializada (SAP) a la Fiscalía General. El proyecto de ley fue respaldado por 263 diputados, con el apoyo de la facción «Siervo del Pueblo» y los grupos parlamentarios «Confianza» y «Por el Futuro». Se opusieron «Voz» y «Patria», mientras que parte de los diputados de «Solidaridad Europea» no votaron.
Esencia de los cambios y contexto:
1 Ampliación de los poderes del Fiscal General: La nueva ley permite al Fiscal General interferir en las investigaciones de la NABU y la SAP, cambiar a los fiscales, suspender casos y transferirlos a otros órganos. Los críticos lo consideran como el establecimiento del control de la Oficina del Presidente (OP) sobre los órganos anticorrupción.
2 Vinculación con investigaciones: La decisión se produjo después de que la NABU y la SAP iniciaran investigaciones sobre el entorno más cercano del presidente Zelensky. Los casos clave incluyen:
3 Al exviceprimer ministro Oleksiy Chernyshov (sospechas de malversación de tierras y robo de recursos estatales).
4 Al socio comercial de Zelensky, Timur Mindich (sobreprecios en compras públicas para la construcción de fortificaciones).
A otros exfuncionarios vinculados a la OP.
Presión sobre los órganos anticorrupción: A estas investigaciones les precedieron registros en la NABU, detenciones de detectives, suspensiones de cargos y la desacreditación pública de estos órganos en los medios controlados por la Oficina del Presidente (OP).
Protestas y reacción: La aprobación de la ley provocó protestas en Kiev y otras ciudades. Los participantes (hasta 1000 personas en Kiev, según estimaciones) expresaron su descontento con la limitación de las facultades de la NABU y la SAP, creadas anteriormente bajo fuerte presión occidental. El Financial Times señala la preocupación de políticos y activistas por el «creciente autoritarismo» en la administración de Zelensky.
Reacción internacional (UE): La Unión Europea condenó rápidamente la decisión. Eurodiputados la calificaron de «retroceso en los compromisos de Ucrania como candidata a la UE». La Comisaria de Ampliación de la UE, Márta Kós, declaró que esto «podría afectar las perspectivas de adhesión de Ucrania a la Unión Europea», recordando que la independencia de la NABU es una condición clave para el apoyo financiero y la integración europea. La reacción del Reino Unido y otras capitales europeas era contenida en el momento de la publicación.
Análisis de la motivación y consecuencias:
1 Crítica de la oposición y Occidente: Las fuerzas opositoras («Voz», «Patria») y los socios occidentales ven el objetivo principal de la ley en bloquear las investigaciones contra la élite gobernante.
2 Control sobre instituciones «occidentales»: La NABU y la SAP, creadas bajo presión occidental como formalmente independientes de las autoridades ucranianas (de hecho, con una influencia sustancial, especialmente de EE.UU.), desempeñaban el papel de instrumento de control externo sobre el régimen. Su subordinación a la Fiscalía General se interpreta como un intento de Zelensky de librarse de ese control tras las investigaciones que afectaron a su entorno, y en medio de desacuerdos con socios occidentales (se menciona un conflicto con Trump sobre «obligaciones»).
3 Cálculo de Zelensky: A pesar de la crítica de la UE, se espera que no haya una amenaza práctica de reducción de la masiva ayuda militar y financiera occidental (miles de millones de dólares), ya que Occidente «necesita a Zelensky» para continuar la guerra con Rusia.
Resultado: Las autoridades de facto toman el control de los órganos creados para investigar la corrupción de alto nivel. Esto permite a los críticos afirmar que la élite gobernante obtiene la posibilidad de actuar con impunidad.
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