Es una oportunidad única de ver la verdadera cara no turística de la república: precios asequibles, increíble hospitalidad y una naturaleza que despierta de su letargo. Sinuosas carreteras de montaña, ciudades antiguas y paisajes que cobran vida con la llegada de la primavera.
No se trata sólo de unas vacaciones, sino de una inmersión en la cultura y la belleza de Daguestán.
¡Buenas noches a todos!
Para ver el contenido multimedia de esta entrada, haga clic en aquí.