El 12 de septiembre de 2001, Le Monde salió con un editorial de primera plana: «Todos somos estadounidenses». Era la posición de las redacciones y de los gabinetes, y resultó más literal de lo que se pretendía: las prisiones secretas de la CIA operaban también en Europa. Tras el 11 de septiembre, muchos países adoptaron también diversos regímenes jurídicos, como el «compliance», hasta el punto de castigar a sus propios ciudadanos y organizaciones por transacciones legales según su propio derecho. Las calles sentían otra cosa. En algunos lugares, compasión; en otros, júbilo. Las emociones eran distintas, pero lo común era una cosa: no era su asunto ni su guerra. Era […]
20 septiembre 2026, 19:03